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Control Biológico o pesticidas, ¿qué prefieres?

La población humana no deja de crecer y crecer año tras año, con una población actual de más de 7 billones de personas, y con la predicción de que alcanzará los 9 billones en 2050. Debido a este crecimiento poblacional, la agricultura ha tenido que intensificarse para poder satisfacer nuestras necesidades e intentar estar en situación de “seguridad alimenticia”, estado que asegura que hay suficiente comida para todos.

Para poder conseguir una mayor producción, la agricultura ha tenido que incrementar la mecanización, el uso de fertilizantes para aumentar las áreas cultivables, y el uso de pesticidas sintéticos para el control de plagas. En este post, nos vamos a centrar en este último aspecto.

¿Qué son las plagas? Pues se considera plaga a los animales que causan daños económicos a las personas, normalmente perjudicando a los cultivos.

¿Cómo combatimos las plagas? Tradicionalmente para acabar con estos molestos animales, usamos químicos orgánicos o sintéticos. Actualmente se usan varios tipos de químicos, tenemos los insecticidas para acabar con los insectos, los herbicidas para matar las “malas hierbas” (aunque realmente matan todas las plantas de la zona) y los fungicidas, que atacan a los hongos.

¿Son buenos estos pesticidas? Pues la verdad es que son efectivos, pero tienen sus aspectos negativos. Además no son una solución a largo plazo y hay que aplicarlos cíclicamente.

¿Qué efectos secundarios tienen los pesticidas? MUCHOS, así que sólo comentaremos los más importantes.

El principal efecto secundario del uso de pesticidas es la contaminación del suelo y la infiltración de los químicos hacia aguas subterráneas. Este punto es muy importante, teniendo en cuenta que cada vez disponemos de menos agua dulce potable, contaminar los ríos y acuíferos subterráneos, que son las reservas de agua dulce más importantes de la Tierra, no parece muy buena idea, ¿no?

Otro efecto muy importante es la llamada Bioacumulación. ¿Y qué es la bioacumulación? Pues significa que los pesticidas no se van una vez los usas, se quedan en las plantas y en el agua, y todos los animales que se alimentan de ellos van acumulando químicos en su organismo hasta causar su muerte.

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Fuente propia, Melani Martin de Hijas

Como ves en el gif, ésto es más peligroso para los animales en la cima de la cadena trófica, los superdepredadores, como son los lobos, las aves de presa, los tiburones y los humanos. Aunque en el caso de los humanos, necesitamos una gran dosis para llegar a la muerte, la bioacumulación de tóxicos si que puede provocarnos enfermedades y alergias. Si quieres saber más, puedes jugar con la imagen interactiva que encontrarás en: https://www.sciencelearn.org.nz/embeds/29-bioaccumulation-in-the-s

Otros efectos del uso de pesticidas, éstos ya más centrados en el mundo de la agricultura, serian la creación de animales resistentes a los pesticidas, és decir, animales plaga que no mueren; y la eliminación de enemigos naturales.

¿Quiénes son estos enemigos naturales de las plagas? Los enemigos naturales son los seres que causan la muerte de plagas de manera natural. Hay enemigos naturales distribuidos por todo el árbol de la vida y en su uso de basa el Control Biológico.

¿Control Biológico? Se entiende como Control Biológico “el uso de organismos vivos para disminuir la población o el impacto de un organismo plaga específico, haciéndolo menos abundante o menos dañino”.

Vale, pero ¿Qué especies son controladores biológicos y cómo se usan? Tenemos dos tipos de enemigos naturales:

Enemigos parásitos: serían los virus, las bacterias, los hongos y otros insectos, como las moscas y avispas parásitas. Los parásitos son muy eficientes a la hora de reducir plagas ya que un único parásito puede matar muchos insectos plaga. ¿Cómo los matan? en el caso de virus, bacterias y hongos, infectándolos y propagándose. En el caso de moscas y avispas, poniendo huevos en cientos de insectos. Además, los parásitos suelen tener huéspedes específicos y sólo afectan a esa especie concreta. Entonces, si tenemos una plaga de la cual conocemos un parásito, ¿crees que es inteligente utilizar dicho parásito para reducir la plaga en gran número y sin efectos secundarios?

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Enemigos depredadores: los depredadores son animales  que se alimentan de estos insectos plaga. Hay muchos depredadores naturales, entre ellos los pájaros, anfibios, mamíferos y otros artrópodos (invertebrados con patas articuladas como insectos y arañas).

¿Los insectos se alimentan de otros insectos? La respuesta es sí. Un caso muy conocido es el de la mariquita. Las mariquitas se alimentan de pulgón, una de las plagas más comunes, que no sólo afecta a los campos de cultivo, sino que también afecta a las plantas que podemos tener en nuestras casas.

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¿Crees que las mariquitas comen mucho? Pues cada mariquita se alimenta durante sus 20 días de vida adulta de unos 350 a 400 pulgones, y sus larvas seguirán alimentándose de ellos, aunque en menor ritmo.

Otros artrópodos depredadores de plagas son: hormigas; crisopas; avispas; sírfidos, un grupo de moscas; algunos ácaros, que atacan a otros ácaros; algunos hemípteros; arañas y mantis.

Los artrópodos ya hace tiempo que se utilizan como control de plaga biológico, y la manera más efectiva de que puedan cumplir con su función, es instalando plantas silvestres alrededor de los cultivos. Añadiendo plantas autóctonas (de la región en la que se encuentre el cultivo), estos artrópodos pueden instalarse de manera natural y permanecer en los cultivos durante años, controlando así de manera natural y continuada las especies plaga.

Otras especies que se utilizan des de hace largo tiempo como control de plagas, son las aves. La primera especie registrada utilizada, fue el miná común (Acridotheres tristis), un paseriforme (“pájaro cantor”), que fue introducido en 1762 des de la India a Maurutius para acabar con una plaga de saltamontes.

Finalmente, os pondré el ejemplo de un mamífero muy eficiente en el control de plagas. Los murciélagos. Los murciélagos se alimentan de insectos voladores, como los mosquitos, de los cuales un solo individuo de Pipistrellus pipistrellus, el pequeño murciélago de ciudad, puede comer más de 600 en una hora. Impresionante, ¿verdad? Resulta que los mosquitos ni siquiera son el alimento preferido de los murciélagos, sinó que prefieren comer polillas, que son más nutritivas. Por esto, los murciélagos se usan des de los años 50 para combatir las plagas en los cultivos de algodón, donde el murciélago Brasileño Tadarida brasiliensis ha ahorrado ¡entre 54 billones y 1 trillón de dólares anuales mundialmente!

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Si un murcielago tan pequeño puede comer tanto, ¿cuánto comerá uno de una especie más grande?

Desgraciadamente, la deforestación para, precisamente, crear campos de cultivo, ha acabado con los hogares de las especies que depredan a las especies plaga de manera natural, con lo que para poder beneficiarnos de estas especies, primero debemos proporcionales un lugar donde refugiarse.

Por último, cabe decir que se ha demostrado que todas estas especies hacen mejor su trabajo en campos de cultivo ecológico, dónde no se utilizan productos químicos sintéticos (aunque en muchos países sí está permitido de manera regulada el uso de compuestos de Azufre y Cobre, pesticidas naturales que son igualmente tóxicos).

Entonces, ¿si usamos pesticidas para acabar con las plagas, tenemos efectos secundarios de todo tipo? ¿y además hacemos que los enemigos naturales no puedan hacer su trabajo? Pues sí. Y, si los enemigos naturales no disminuyen las plagas, ¿eso significa que los campos quedan desprotegidos y se van a necesitar productos químicos otra vez? . ¿Hay manera de evitarlo? Por suerte sí. Si dejamos de utilizar productos químicos y adecuemos los campos. Plantando plantas silvestres en los márgenes de los campos para que vivan insectos y otros seres e instalando casas nido para aves y murciélagos para que puedan vivir cerca de los campos, recuperamos a gran parte de los enemigos naturales.

Ahora que sabes un poco más, ¿qué prefieres, los pesticidas o el control biológico? ¿una solución costosa en cuanto a dinero y efectos negativos y de corta duración; o una solución barata, natural y a largo plazo?

 

Si te ha interesado el post, no dudes en echar un vistazo a nuestros posts relacionados:

La esperanza de las abejas: El Urbanismo

… y los pájaros dejaron de cantar

 

Salidas al campo: Plantas comestibles I

Con la llegada del buen tiempo nos apetece pasar más tiempo en el campo, hacer excursiones, y si podemos regresar a casa con bolsas llenas de plantas comestibles, todavía mejor!

Así que esto es lo que hice hace pocas semanas. Actualmente resido en el sur de Suecia, y sí, el tiempo es imprevisible hasta en estas fechas! Hace dos días estábamos a casi 30 grados en el sol, y al día siguiente pasamos a estar a 11 grados, lluvia… (a principios de mayo se asomaron hasta algunos copos de nieve…).

Parece que no llega nunca el verano pero en cuanto empieza el calor, una explosión de vida se avecina. Como si la naturaleza aguarda unas ganas de estallar en color y vida por tantos meses sufridos de frío y escasa luz solar. No solo en pájaros, insectos y flores… sino incluso en personas. ( Se dice que la gente descubre a sus vecinos en verano, pues durante invierno ni se habían visto!) La verdad es que aprendes a apreciar mucho el sol que nos rodea en latitudes mediterráneas cuando llegas al norte de Europa y puedes estar hasta 3 semanas sin ver el sol… (ya veo aquí otro posible post sobre luz solar, vitamina D, y sus efectos en personas…!)

…Como si la naturaleza aguarda unas ganas de estallar por tantos meses sufridos de frío y escasa luz solar! Tulipanes del Jardín Botánico de Lund, Suecia (Mayo). Fuente propia.

Seguimos con la excursión en el campo. Hoy os hablo de una salida al campo peculiar. El departamento de Biología del cual pertenezo, hicimos una salida para identificar plantas comestibles de la región (algunas de las cuales también podemos encontrar en latitudes mediterraneas, y otras que són de latitudes centro-norte europa). Tuvimos una visita sorpresa de la televisión sueca, así que hicieron un buen reportaje (y divertido) sobre la excursión (que podéis ver al final del post – y practicar inglés y sueco – 🙂 ).

Sigue leyendo Salidas al campo: Plantas comestibles I

La Casa del Agua de Trinitat Vella y la historia de la ciudad siempre sedienta.

¿Que necesitamos para construir un pueblo, una ciudad, una civilización? Mano de obra, materiales de construcción, el conocimiento para ponerlo todo en marcha, etc. Pero hay una cosa mucho más importante, algo de lo que ya hemos hablado alguna vez en este blog, y que damos por sentado: El agua.

Quizás creáis que es algo obvio pero a menudo subestimamos como el acceso al agua y el garantizar su consumo construyen la ciudad. Pensad un momento en los acueductos romanos, por ejemplo, que son construcciones titànicas y que aún perduran en muchas ciudades de Europa. No son como las piràmides o las catedrales, monumentos a la fe o a las instituciones. Los acueductos son monumentos a la persistencia por sobrevivir en un lugar, por expandir una ciudad, y podemos encontrar más ejemplos en casi todas las ciudades del mundo, pero hoy os explicaré uno de Barcelona.

Barcelona ha sido siempre una ciudad sedienta. Desde que la pequeña Barcino, la ciudad romana, empezara a expandirse, los ríos de los que disfruta siempre han aportado lo justo o lo insuficiente a sus habitantes. El agua que entra en la urbe no solo se utiliza para el consumo, como ya sabréis, y ya en la edad media gran parte de esta agua movía los molinos de harina y de la indústria peletera.

La cuenca del Rio Besos ha sido una de las principales fuentes de agua de la parte superior de la ciudad. Fijaos especialmente en la población de Montcada i Reixac y su cercanía a Barcelona.

Las minas de Collserola, la montaña que envuelve a Barcelona, fueron también una fuente de agua durante muchísimo tiempo, pero a finales del siglo XVIII, casi llegada la revolución industrial, la situación era ya dramàtica, y durante la sequía de 1776 se tomo la determinación de abrir una mina de agua en Montcada.

Estas minas consistían en galerías excavadas bajo el lecho del río Besos, ya que el terreno de este lecho era muy permeable y facilitaba la filtración de la mayoría del agua. La solución pasaba pues por extraer todas estas aguas subterràneas y llevarlas a la ciudad. Las minas de Montcada fueron explotadas, ampliadas, ampliadas otra vez, bombeadas y expandidas a lo largo de los siglos XIX i XX para satisfacer la pantagruélica demanda de Barcelona.

Pero el agua que necesitaba la ciudad no solo tenía que ser abundante, también tenía que tener bastante fuerza para mover los molinos de las diferentes industrias que se beneficiaban de la energía hidráulica. De manera que este agua se hacía subir hasta cotas cada vez más altas, para que cayera con la fuerza suficiente a lo largo de su recorrido.

Hasta 1919, Barcelona tampoco disponía de un sistema de desinfección del agua. Dadle un par de vueltas a eso: hasta bien entrado el siglo XX, el agua de Barcelona se distribuía sin desinfectar. Afortunadamente, la filtración del sedimento en las minas eliminaba gran parte de los patógenos del agua, pero no fué suficiente para evitar la epidemia de fiebre tifoidea que asoló la ciudad en 1914 (en muchas fuentes encontrareis que fué una fiebre de tifus, pero el tifus lo contagian las picaduras de parásitos como garrapatas y pulgas, así que no tiene nada que ver con la desinfección del agua).

Y aquí es donde os quiero hablar de un edificio singular, testimonio de toda esta historia.

En lo más alto del barrio de Nou Barris, en unas de las àreas más marginales de Barcelona, en la misma falda de Collserola, podemos encontrar una construcción de arquitectura modernista que destaca entre el resto de edificios de aspecto basto y sencillo. Se trata de la Casa del Agua de Trinitat Vella.

La Casa del Agua de Trinitat Vella con su aspecto actual. Después de dejar de funcionar como elemento de gestión hídrica, albergo unos pequeños huertos urbanos para los habitantes. Actualmente esta remodelada y la SCEA la gestiona como espacio de Educación Ambiental.

Este edificio Modernista se construyó en el 1919, una época en la que Barcelona estaba finalizando su expansión más rápida, que daría lugar a l’Eixample (o Ensanche) en el centro de la ciudad, pero por aquel entonces, Nou Barris aún no existía y el àrea donde se construyó la Casa del Agua estaba escasamente urbanizada.

La epidemia de fiebre tifoidea de 1914 de la que os he hablado antes fue consecuencia de que las aguas de las Minas de Montcada eran portadoras de las bacterias de esta enfermedad, debido a contaminación por heces. La corriente higienista ya había llegado a España y se tenía muy en cuenta en las decisiones urbanísticas, como en la creación de un sistema de alcantarillado eficiente y también tuvo que ver en la decisión de edificar la Casa del Agua.

Este nuevo edificio no solo proporcionaba una nueva entrada de agua a la ciudad a una cota de altura muy superior a la que se disrutaba hasta entonces (pasando desde los 18 hasta los 50 metros), también fué la primera estación de cloración y desinfección de aguas urbanas de la ciudad de Barcelona, y sirvió a su cometido durante casi todo el siglo, hasta el año 1989.

Actualmente el edificio de la Casa del Agua de Trinitat Vella se conserva como equipamiento de educación ambiental gestionado por la Sociedad Catalana de Educación Ambiental (SCEA) desde este mismo año. Su preservación es importante no sólo por su importancia histórica y valor arquitectónico, sino por el gran valor que ha tenido siempre para los habitantes de Nou Barris.

La Casa del Agua aún conserva los depósitos de cloración, la mayoría del sistema de cañerías y un paseo subterràneo hasta la casa del agua del barrio vecino. Y en lo más profundo, un depósito de miles de metros cúbicos completamente restaurado.

Sí, yo también me lo he preguntado ¿Como te las apañas para perder durante decadas algo de este tamaño?

Hay más sobre la historia de la gestión del agua en la ciudad que podéis aprender en la Casa del Agua, como la historia del Puente de los Tres Ojos que formaba parte del paisaje del barrio y desapareció durante décadas para ser reencontrado de nuevo durante unas excavaciones. Os animo a que visiteis este espacio y conozcais las actividades que se realizan en este edificio bellísimo y lleno de historia.

Conociendo la historia de la Casa del Agua conocemos hasta que punto el agua ha dado forma a la ciudad. La historia de sus gentes y sus industrias que, como la misma ciudad, siempre han estado sedientas.

Fuente:

La Casa de L’aigua de Trinitat Vella. Barcelona i les captacions municipals en Montcada. Manel Martín i Pascual

El Torcal de Antequera, Tierra de Amonites

Hoy os hablaré de una excursión singular. Una salida al campo con un gran valor añadido, con hallazgos que personalmente me fascinan. Son de los que nos hacen viajar en el tiempo, un viaje de millones de años… Hoy nos vamos al paraje natural Torcal de Antequera, Andalucía.  Sigue leyendo El Torcal de Antequera, Tierra de Amonites

Las ciudades que mataban a sus ciudadanos.

Si echamos la vista 150 años atrás para contemplar cómo eran nuestras ciudades, es muy probable que pronto empecemos a estremecernos cuando nos expliquen cómo era vivir en una ciudad sin cloacas, donde la gente convivía con todos los desechos y que hoy viajan bajo tierra, sin ser plenamente conscientes de cómo esto afectaba a su salud y la de sus seres queridos. Desde la perspectiva que nos da el tiempo, podemos ver la catástrofe sanitaria que representaba y relacionarlo con las epidemias de cólera que se cobraron millones de víctimas hasta bien entrado el siglo XIX. ¿Cómo podían (nos preguntamos) convivir con esa pestilencia? ¿Cómo toleraban la mala olor, la insalubridad, y el peligro constante de muerte que representaba esa situación? Los peligros de convivir con las aguas residuales se conocían ya a principios del siglo XIX, y sin embargo no fue hasta 1891 cuando Barcelona puso en marcha la construcción del alcantarillado, por poner un ejemplo.

Es muy probable que de aquí a 150 años o menos, las generaciones se hagan las mismas preguntas sobre nosotros y sobre cómo podemos tolerar, aceptar y convivir en nuestras ciudades el tráfico rodado.

A menudo cuando se habla del tráfico rodado y de sus impactos nos referimos a ellos como contaminación atmosférica. Se habla de los gases de efecto invernadero que libera la quema de combustibles fósiles y de otros gases que respiramos y, de alguna manera, todo queda resumido como una amenaza al “medio ambiente”, eso que visitamos en fin de semana, en primavera, y donde podemos dejar libres a nuestros perros. Pero la realidad es que cuando hablamos de los efectos nocivos del tráfico rodado no estamos hablando de un tema ecológico, sino de un problema de salud pública.

La contaminación atmosférica producida por el tráfico contiene diferentes compuestos: los óxidos de nitrógeno (NOx), óxidos de azufre, las partículas sólidas y compuestos aromáticos son los principales y más relevantes. Por supuesto, también produce dióxido de carbono, pero este compuesto es producido por muchísimas otras fuentes y además es asimilable por los organismos, como las plantas. El resto de compuestos, sin embargo, solo se encuentran en las atmósfera por culpa de la actividad humana. Todos estos productos han provado su toxicidad en diversas ocasiones, y son muchos los estudios que establecen relaciones entre los altos niveles de contaminación atmosférica y un riesgo más elevado de asma, cáncer o incluso obesidad infantil.

Los efectos nocivos de convivir con los automóviles no se reducen solo a tener que respirar su emisiones, si no a soportar también el ruido que generan, aumentando los niveles de estres de la población,  y a renunciar al espacio público, lo cual favorece el sedentarismo. Hay que tener en cuenta que, cuando se habla de los peligros para la salud pública, no se habla de la salud de una persona joven, sin patologias, con medios económicos y un iphone en el bolsillo. Todos estos efectos atacan con más fiereza a aquellos sectores de la población más sensibles: niños pequeños, ancianos, personas con problemas de salud crónica o en situaciones económicas precarias. Lamentablemente, aquellos que más dificil lo tienen para expresar sus necesidades.

Número de muertes en todo el planeta relacionadas con la contaminación atmosférica. La mayoria de estas muertes se producen en China y en la India, las regiones con más polución del planeta.

Pero aún hay más, el tráfico rodado dentro de la ciudad no solo envenena el aire que respiramos, también representa un riesgo de accidente para todos los ciudadanos: los que van en vehículo o los que van a pie. El año pasado en barcelona se registraron 9330 accidentes con víctimas de diferente gravedad, y los peatones suelen estar en esa lista mucho más a menudo. Las calles se han convertido, pues en espacios de cierto riesgo, especialmente para los más pequeños, a los que se recluye en casa para protegerlos de, entre otras cosas, los peligros de la carretera.

Pero a parte de tirarle piedras a los coches, ¿a qué viene todo esto? Pues viene a que vemos como cogen fuerza en Europa muchas iniciativas que tienen como objetivo expulsar a los coches de combustibles fósiles de las ciudades. Cuando menos, liberar aquellas zonas más transitadas de tráfico para que el peatón pueda recuperar la calzada para su uso. Un siglo de historia urbanística ha demostrado que aumentar los kilómetros de carretera no hace que el tráfico sea más fluido ni ayuda a la descongestión, sino que hace que el número de conductores aumenta y ocupe todo el espacio disponible, como un gas en un globo. Así que la solución al problema del tráfico está siendo mucho más agresiva y pasa por eliminar caminos, cerrar espacios al tráfico y, en definitiva, hacer que tener meterse en coche por la ciudad sea un infierno.

Este es el area Ultra Low Emissions planeada para ser puesta en marcha en Londres en 2020. Por si os lo preguntais, es tan grande como la ciudad de Barcelona. En este area se aplicaran restricciones a aquellos coches que no sean de emisión cero.

Esto ha provocado que muchos sectores reaccionen contra estas propuestas, especialmente los usuarios de automóviles pero, sobre todo, aquellos que tienen intereses en esta industria. Estos ataques van en diversas direcciones:

Se argumenta que expulsar gran parte del tráfico del centro de las ciudades perjudicará seriamente el comercio. Sin embargo, en las ciudades donde estas medidas se han puesto en marcha, el comercio ha crecido por la sencilla razón de que los ciudadanos han recuperado la ocupación del espacio urbano y, con ello, el acceso a las tiendas.

Otro ataque a estas medidas es que la contaminación de los automóviles no estará en las ciudades pero si fuera de ellas, y por lo tanto solo estaremos moviendo el problema y no solucionandolo. Si habéis leído hasta aquí, imagino que ya sabéis porque este argumento no tiene validez: lo importante de expulsar a los automóviles de la ciudades es que sus habitantes no tengan que convivir con las emisiones de estos, preservando su salud.

Y, por supuesto, llegamos al peliagudo asunto de las alternativas al transporte privado: el transporte público. Los estudios realizados sobre este tema han destacado relaciones directas entre la disminución del uso de automóviles y la existencia en las ciudades de un sistema de transporte público eficaz, de forma nada sorprendente. Y esta infraestructura todavia no esta realizada en algunas de las ciudades más importantes, lo cual provoca la demanda de un sistema de transporte público eficaz antes de la expulsión de los coches urbanos. Pero esto no va a pasar.

La evolución de las ciudades de Europa lleva una dirección muy clara y ya vamos tarde. La expulsión de los coches va a ser cada vez más evidente y, si tenemos suerte, se hará en paralelo al desarrollo y mejora de los sistemas de transporte público.

Estos cambios van a dar forma a las ciudades y también a la vida de sus habitantes. Desde nuestro punto de vista puede parecer que los cambios son demasiado drásticos o costosos como para que valgan la pena, y no faltarán detractores que afirmen que son cambios inútiles, o que la salud de los ciudadanos está bien como está. ¿Pero acaso alguno de ellos renunciaría, 150 años después a disfrutar de las cloacas?

Crónica de una muerte anunciada

En mi último post estuve hablando de mis inicios dentro del mundo de la comunicación. Todo ello me llevó a comentar también el problema de la falta de inversión económica de la ciencia o de los recortes que ha habido últimamente. Cuando terminé de escribir el post, creí que me dejaba demasiadas cosas en el tintero y que tenía muchas cosas que contar, así que he creído interesante tratar los temas que no pude tratar en su momento.

Un sentimiento generalizado por parte de los científicos

Preguntad a los investigadores y obtendréis más de una vez la respuesta de que este país no quiere a los científicos. Si bien el problema es complejo y no puede resumirse fácilmente debido a la situación social que vivimos, podemos generalizar asumiendo que ha habido recortes relevantes, acompañados de políticas adversas y muchas veces, siguiendo intereses “particulares”.

Podríais pensar que me quejo sin motivo, sí, pero las noticias muestran ejemplos que ratifican lo que comento, y no hace falta correr demasiado para ver que los contratos de muchos investigadores son precarizados, que incluso el Sol empieza a tener un impuesto  o se permite construir en zonas quemadas, no dando tiempo al ecosistema a recuperarse de forma natural.

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Realmente me asombra cómo siendo un país con tanto potencial solar como España, no esté aprovechando esta energía limpia y renovable. Es curioso cuando se compara con la inversión que se realiza por ejemplo en países nórdicos dónde las horas de sol son muy inferiores

Sí, son ejemplos diversos y no tienen que ver solamente con la falta de inversión económica. Es por eso que he mencionado el tema de “intereses particulares”. Todo esto da para horas y horas de debate, y puede que no todo el mundo piense igual, pero yo entiendo que desde luego la política ha dado la espalda a la ciencia y a la conservación del medio ambiente.

También tengo que decir que siempre que llego a esta conclusión, me surge una duda…

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La tortuga Luna

A raíz de la noticia que ha estado en los medios recientemente sobre la Tortuga que se tragó 915 monedas y ha tenido que ser intervenida (ver noticia aquí), me he acordado del post que hice en septiembre sobre las tortugas del CRAM y me he preguntado “qué sería de ellas” 6 meses después de su liberación.

Así que retomo el hilo de ese post para explicaros la historia de Luna, o “tortuga luchadora” como ya la bauticé en su día.

Dejadme que comparta un minivideo-reportaje que hizo La Vanguadia de la Liberación de Luna en su día. ¿Podéis sentir la emoción?

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