Mel Zukernik, de Fauna Querida “cada compra es una señal que le mandamos a los distribuidores y productores”

Conocí a Mel en una comida hace unos meses y enseguida me dí cuenta que estaba ante una mujer emprendedora, activa y sobretodo, con un gran amor y respeto por el medio ambiente, la naturaleza y los animales. Cuando me habló de su proyecto Fauna Querida, que estaba desarrollando en Argentina, enseguida quise saber más.

Desde Crónicas de un Amonite agradecemos a Mel el tiempo concedido respondiendo a las preguntas así como la cesión de fotos e imágenes que dan más color a esta entrevista.

¿Cómo surgió el proyecto de Fauna Querida?

Desde que era muy chica, me conmovía mucho con los perros de la calle. Esperaba que esta sensibilidad iba a desaparecer cuando creciera. Estudié sociología y parecía que preocuparme tanto por los animales parecía un error, frente a todos los problemas e injusticias que enfrentaba la humanidad. Me daba vergüenza y lo ocultaba.

Pasó tiempo y estudié cine y dirección de arte. En 2009 empecé una maestría en desarrollo local, producción y diseño que era mitad en Buenos Aires y mitad en Bolonia, Italia. La idea de distanciarme de mi ciudad pareció un buen momento para aprovechar y pensar qué podía hacer con este tema que seguía ahí y que aumentaba

Después de un par de vueltas por Europa, viendo que el mercado estallaba de textiles con perros y gatos, decidí hacer productos textiles con estampas de perros, para recaudar fondos y donarlos a alguna ONG que trabajara muy profesionalmente por el rescate.

Nombré a esta marca solidaria “Perro Real”, como un juego de palabras entre realeza y realidad. Los perros reales eran los sin raza -únicos e irrepetibles- y había que tratarlos como reyes. Quería que los productos fueran también una forma de hacer campaña, de llevar un mensaje fuerte sobre la necesidad de adoptar.

Primera colección de Perro Real: Olaf IV, el perro noruego diseñado por Marina Haller para Perro Real.

Los diseños de Perro Real son almohadones, pañuelos para perros y humanos, remeras, bolsas de tela, colchones de perro, almohadones, etc, con diseños donados por ilustradores locales argentinos. El foco está puesto en un diseño textil de súper alta calidad, muy diferente del típico merchandising solidario.

Colección Benita de Leandro Castelao e Indigo por Vero Escalante para Perro Real.

El mundo de los perros fue una especie de puerta de entrada al reino animal entero. Ya por 2011 empecé a asistir a eventos de activismo por la adopción y el buen trato, y así empecé a ver un mundo de gente que era como yo, pero que no había tenido vergüenza de su sensibilidad, que luchaba en contra los zoológicos, los acuarios, los circos, las carreras de galgos, las peleas de gallos y de perros, la tracción a sangre de los caballos de tiro, el testeo en laboratorios, la industria de la carne, de las pieles, etc.

Mi reciente vegetarianismo me hizo pensar en los animales víctimas de la industria alimenticia, que atraviesan un sin fin de pesadillas reales para llegar al plato. Un día, mientras garabateaba unos dibujos, el nombre Fauna Querida vino a mí. Saqué un microcrédito de una ONG y pude hacer la primer colección de Fauna Querida que se llamó “Paraíso”: una expresión de deseo para un mundo justo para esos animales.

por 2011 empecé a asistir a eventos de activismo por la adopción y el buen trato, y así empecé a ver un mundo de gente que era como yo, pero que no había tenido vergüenza de su sensibilidad

El tema de la pérdida de biodiversidad por el avance de la ganadería me trajo hasta acá. Podríamos decir que los perros me llevaron a los animales de granja y ellos me llevaron a la fauna nativa argentina.

Luego, porque los productos no me alcanzaban para transmitir este mensaje, decidí empezar Juana de la Fauna, una serie de cuentos infantiles para dar a conocer a los animales argentinos, declarada de interés cultural por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

¿Cómo definirías el proyecto? ¿A quién va dirigido?

Lo definiría como un proyecto de sensibilización, que sintetizo bajo el lema de CONOCER ♡ AMAR ♡ DEFENDER LA FAUNA ARGENTINA. ¡Pero aplica a la fauna de cualquier lado!

Mi público son principalmente mujeres de 25 a 45 años. Dentro de este rango, hay dos audiencias principales: madres interesadas en un estilo de vida más armonioso con el planeta, que normalmente viven con perros y/o gatos; y amantes de la estética naturalista, pero que no necesariamente están involucradas con temas de medio ambientales y sostenibilidad.

El desafío es poder hablar de temas muy oscuros, de una manera muy luminosa. Transmitir que debemos habitar el mundo de una manera más humilde. La óptica antropocéntrica nos trajo hasta acá. A qué le queremos llamar “evolución y progreso” de ahora en adelante? Podemos considerar al resto de los animales?

¿Te imaginabas hace un tiempo realizando la labor que actualmente realizas?

No, pero me hace muy feliz haber llegado hasta acá. Si bien mi trayectoria académica y laboral fue bastante ecléctica, siento que puedo aplicar toda esa mezcla a una causa que es relevante para mí y que me toca el corazón. Veo muy difícil trabajar para algo que no me toque el corazón. Hay una frase de  George T. Angel que me encanta y que uso siempre que dice: “A veces me preguntan: ¿Por qué inviertes todo ese tiempo y dinero hablando de la amabilidad para con los animales cuando existe tanta crueldad hacia el hombre? A lo que yo respondo: Estoy trabajando en las raíces.”

¿Compaginas tu trabajo en Fauna Querida con alguna otra profesión?

Ocasionalmente hago trabajos de comunicación relacionados a medio ambiente, si están alineados con mis valores. Priorizo los trabajos a medida que hago desde Fauna Querida, como textiles para empresas o para eventos, curaduría de ferias de diseño sostenible, contenidos sobre los animales, y también talleres y charlas.

¿Puedes hablarnos de la importancia que le das a la compra de productos #cueltyfree?

Sí! Es mi parte preferida! No compro productos con materiales de origen animal: ni lana, ni cuero, ni seda. Ni carnes, ni lácteos, ni huevos. No estoy dispuesta a contribuir con los ideales que propone esa cadena de producción. La demanda creciente de productos cruelty free lo hace cada vez más sencillo y accesible, y me da mucha felicidad, aunque ahora pague un poco más. Cuántos más seamos demandando estos productos, más eficiente y económica será esa producción.

El mercado somos las personas, y cada compra es una señal que le mandamos a los distribuidores y productores. Con cada compra les estamos diciendo qué nos interesa, qué preferimos y en definitiva, cómo es el mundo que queremos. Por eso es tan importante frenar nuestros comportamientos automáticos. Comprar es votar. Y pienso en votar tanto en el sentido habitual como en el voto de confianza. Por eso es tan clave votar a conciencia. Cada vez que vamos al supermercado y compramos una leche vegetal, estamos dando una señal de que los lácteos nos dan alergia o de que no queremos crueldad en los animales.


Todo lo que hacemos emite una señal que también le llega a otros consumidores. Cuando voy al supermercado y agarro una leche vegetal y otra persona me ve, ese producto que tal vez antes le pasaba desapercibido va a llamar su atención. Hay algo muy básico en nuestro comportamiento social. Somos espejos los unos de los otros. Emitimos información y estamos conectados todo el tiempo. Replicamos lo que hace el de al lado sin siquiera notarlo. Eso también es algo para aprovechar. Nuestra forma de actuar altera la realidad, todo el tiempo.

Todo lo que hacemos emite una señal que también le llega a otros consumidores

Entre algunas de los proyectos que realizáis, sabemos que das a conocer la fauna local argentina, muchas veces desconocida a los propios argentinos. ¿Puedes explicarnos más sobre esto?

En el caso de Argentina, creo que hay un factor que explica una parte: la mayoría venimos de inmigrantes que llegaron a nuestra tierra pero nunca dejaron de hablar o de anhelar sus lugares de origen. Creo que somos una cultura que nació mirando hacia afuera, en todos los sentidos. Pienso que el ejercicio de mirar hacia adentro a nivel territorial es algo relativamente nuevo para nosotros, sobre todo en Buenos Aires, la capital. Ahora empezamos a rescatar nuestras singularidades culturales, sociales y naturales.


Desde los productos de Fauna Querida -los textiles y los cuentos- trato de demostrar que compartimos nuestro país con seres increíbles que merecen nuestra atención y nuestra protección. Tenemos que conocer a nuestros compatriotas animales y habitar este territorio compartido de una forma más considerada, humilde y compasiva. Yo misma voy conociendo a los animales gracias a este proyecto. No soy una experta y no creo que sea necesario que lo sea. A medida que avanzo y aprendo, puedo sensibilizar a otros.

¿Crees que acercar la ciencia mediante cuentos a los niños/as ayuda a que entiendan mejor el mundo?

¡Definitivamente! Antes que nada, adhiero a la idea de que la ciencia sin corazón es peligrosa. Creo que en los niños opera mucho el Sesgo peluche, como me gusta llamarle, y es nuestra responsabilidad cambiar esto. Hay animales que nos recuerdan a nuestros muñecos de la infancia. De niños no nos sensibilizan por los anfibios, los roedores, los peces o los insectos. Y sin embargo cumplen un rol fundamental en el equilibrio de todo. Eso para mí es un gap que necesitamos cubrir. La ciencia demuestra que todas las vidas cuentan para el equilibrio. No podemos priorizar el cuidado de los animales que percibimos como lindos, espectaculares o tiernos. Estamos todos relacionados. Si se arruina una de las piezas, se degrada todo.

Desde los cuentos referimos a la física cuántica, a nuestra percepción subjetiva del tiempo, a los átomos, las moléculas, el ADN y todos los seres vivos como una especie de entidad única de la que todos formamos parte. Después de todo, no hay nada más mágico que la materia siendo capaz de formar tantas vidas diferentes y a su vez tan interconectadas, en tiempo real y a lo largo de generaciones.

¿Porqué crees que muchas veces no conocemos bien nuestra biodiversidad local? ¿Qué asignaturas tenemos pendientes en este sentido?

Creo que el consumo ha tenido mucho mejor marketing que la magia de la naturaleza que nos rodea, y la vida en todas sus formas. No vendría mal ponerle un poco de marketing a los beneficios de vivir una vida más conectada con la naturaleza, sus procesos y sus habitantes. En torno a la divulgación científica, creo que debemos hacer un esfuerzo mayor para llegar a la gente; que entiendan cómo sus vidas se conectan con todo lo demás. Y que puedan disfrutar de esa conexión. A mí me parece fascinante y me conmueve todos los días.

En torno a la divulgación científica, creo que debemos hacer un esfuerzo mayor para llegar a la gente; que entiendan cómo sus vidas se conectan con todo lo demás


¿Algún/a referente en tu trabajo?

¡Muchos! Carl Sagan, astrofísico estadounidense que buscó maravillar sobre la conexión entre el universo y la vida en la tierra. Jane Goodall, una mujer inglesa que contra todo pronóstico, cumplió su sueño de ir a estudiar a los chimpancés en Gombe, Tanzania, y hoy en día está doctorada en el tema y es líder mundial en temas de conservación e inclusión social. Hundertawasser, un artista austríaco que empezó a hablar de conceptos de sustentabilidad pioneros en su tiempo, como los techos verdes y las aldeas integradas con la tierra. Y muchos más!

¿Qué te ha aportado a ti el proyecto de Fauna Querida?

Sentido, principalmente. Tengo un propósito claro para mi vida, que me ocupa mucho espacio emocional y mental. Hace que la dispersión que provoca el consumo, la publicidad y la series de Netflix me seduzcan menos. Obviamente no soy un robot, y no estoy exenta. Pero me doy cuenta que me impacta bastante poco en relación a lo que observo a mi alrededor.  También, este camino me ha acercado a personas maravillosas con las que disfruto mucho compartir experiencias en torno a esta forma de ver el mundo.

Equipo de Fauna Querida


¿Y qué has aportado tu?

Creo que le he aportado belleza. Siempre tuve afinidad por lo estético y hasta ahora lo veía como banal. Sin embargo, según mi premisa de que al cuidado de la naturaleza le  falta marketing (en un buen sentido), me da mucho gusto tratar de hacer que los contenidos sean bellos, atractivos y llegadores para otros. Que todos queramos cuidar al planeta y sus habitantes. También trabajo mucho en encontrar formas bellas de comunicarlo, a través de las palabras.

¿Crees que últimamente la sociedad da más importancia a los problemas ambientales o al bienestar animal?

Definitivamente es algo que no para de crecer.  Hay mucha gente diciendo que es una moda y puede ser que algunas personas lo hagan por moda, pero para mí es un producto del acceso a la información que viene de las redes sociales.

La verdad detrás de las industrias es cada vez más clara, y cada vez son más las personas que no quieren formar parte de eso. Que sienten que les mintieron; que no existe ninguna forma de producción de comida de origen animal que no esconda algo horrible. No, tampoco con los animales que vemos “libres” en un campo, o las gallinas sin  jaula. Sigue siendo explotación que termina en una práctica cruel.

También crece porque cada vez hay más alternativas para alimentarse, cuidarse y vestirse, accesibles física y económicamente. La Organización Mundial de la Salud ya admitió que la dieta 100% basada en plantas es perfectamente completa y saludable (sólo se advierte la necesidad de tomar suplementos de vitamina B12), y que la carne genera toxicidad al organismo, la cual suele derivar en cáncer, colesterol, accidentes cerebro-vasculares, diabetes, obesidad y Alzheimer, entre otros. Y encima, aparte del sufrimiento ocasionado a los animales, es la principal causa de pérdida de biodiversidad, seguida por la agricultura producida para alimentar ganado. Y ni hablar del cambio climático!

¿Qué le recomendarías a alguien que quisiese empezar a tener una vida más respetuosa con el mundo animal, pero que no supiese cómo empezar?

Si pienso en mi propio proceso, fui incorporando los cambios de a poco y agregué nuevos cuando ya había asimilado lo anterior. Empecé a hacer mis propias leches vegetales y quesos (subproducto de mis leches, con la pulpa restante), experimentando, mientras seguía consumiendo normales en situaciones sociales.

En paralelo empecé a hacer el ejercicio de recordar por qué lo hacía. De unir los puntos. El café con leche de almendras, que al principio me sabía raro, me fue gustando más, acompañado de la idea de que esto hacía una gran diferencia. Los gustos son adquiridos, y muy rápido los ingredientes libres de crueldad se van volviendo más ricos que la primera vez. Hoy en día el café con leche vegetal de cualquier tipo me encanta, y pensar en tomar leche de vaca me parece una locura, aparte de muy asqueroso!

Luego, me preparé para lo social. Por un lado, tener claro que mucha gente me iba a cuestionar o no lo iba a entender. La respuesta siempre es “si sufre, no voy a ser parte de eso, aunque sea lo normal”.

Una clave: planificar. Si mis amigos me van a recibir en su casa y van a hacer una ensalada y patatas (porque es sencillo y no conocen nada más), yo me encargo de llevar algo más: un buen tempeh, tofu o hamburguesa casera de legumbres u hongos.  Y claro, todos prueban y se sorprenden. Yo aprovecho para contar que no es tan difícil como creen, y que la fortaleza que te hace sentir el poder alinearte con tus valores y no actuar por inercia, no tiene precio.

En momentos difíciles: visualizar. Yo me puedo imaginar que soy una vaca, una gallina o un cerdo. No creo que sea un super poder. Supongo que todos pueden ejercer la empatía. Pero hacerlo es una elección, un ejercicio de la mente y el corazón. Cómo me sentiría si la vaca fuera yo. Si el cerdo fuera yo. Si la gallina fuera yo. O si fuera un pez. ¿Qué pensaría de este mundo si tengo miedo, dolor y lloro… y nadie se detiene a escucharme?

Si pienso en mi propio proceso, fui incorporando los cambios de a poco y agregué nuevos cuando ya había asimilado lo anterior

¿Cómo te ves en los próximos diez años? ¿Seguirás trabajando para proteger y valorar la biodiversidad de nuestro mundo?

Ojalá sea un tema resuelto y que no sea necesario! En el fondo la biodiversidad es una excusa para trabajar sobre la empatía, la no violencia y la paz. Pero eso suena muy hippie en estos tiempos.

La biodiversidad es más concreta: habla de las diversas formas de vida. El mundo sería un lugar muy aburrido si hubiera una sóla forma de vida. Pienso en cómo se relacionan etimológicamente diversidad y diversión. La diversidad requiere entender que todas las especies -y también cada espécimen individual- trae algo valioso, único e irrepetible a este mundo. Y eso nos exige respeto.

Mientras avalemos la violencia como estrategia de supervivencia, en cualquier grado o lugar… estamos fritos. No podemos esperar que no se filtre por todos los poros, como por ósmosis. Porque somos espejos, como decía antes, y todo lo que hacemos se contagia.

El mundo sería un lugar muy aburrido si hubiera una sóla forma de vida. Pienso en cómo se relacionan etimológicamente diversidad y diversión

Para terminar la entrevista, ¿podrías mandar un mensaje a los lectores de Crónicas de un Amonite?

Supongo que el mensaje sería que todas nuestras acciones -grandes y pequeñas- cuentan. Creo que todos los productos que ponemos a circular en el mundo comunican algo, y yo sólo quiero poner a circular productos y contenidos que refuercen la cultura de la empatía, la paz y la compasión, por cada individuo singular. Como especie, los humanos no somos humildes. Hasta ahora nos creíamos el centro y pusimos todos nuestros avances técnicos al servicio de nuestro confort, descuidando todo lo demás. Recién ahora nos damos cuenta de cómo no supimos ver lo delicado e intrincado del sistema de la vida. Si los animales humanos alcanzamos un intelecto mayor, creo que nuestro deber es usarlo siempre para ayudar al más vulnerable, de la manera que nos sea más orgánica. Para mí ese es el sentido de la vida.


Conoce el trabajo de Fauna Querida en: http://www.faunaquerida.com/
Apoya su trabajo en Patreon : http://bit.ly/PatreonFauna
Compra el primer cuento Juana de la Fauna – La princesa del reino peludo para Amazon
Kindle aquí: http://bit.ly/JuanaFauna1


2 comentarios en “Mel Zukernik, de Fauna Querida “cada compra es una señal que le mandamos a los distribuidores y productores”

  1. Gracias por darme el espacio para contar un montón de cosas sobre lo que hay detrás de Fauna Querida!

    Estoy a disposición para todo tipo de feedback!

    Abrazo,

    Mel

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