Intervención paleontológica en el Yacimiento ANA, Cinctorres. Campaña 2011.

Una de las experiencias más enriquecedoras que puede vivir una persona que aspira a dedicarse a la paleontología es la participación en una campaña de excavación. Es gratificante para el voluntario, con estas aspiraciones, ver como el esfuerzo, el tiempo, la maña invertida en el laborioso trabajo de campo, se vea recompensado con el honor de contribuir con un granito de arena más al conocimiento del saber del mundo , del saber de la historia de la vida en nuestro planeta, de no dejar que los protagonistas con los que se escribe esta narrativa caigan en el olvido, todo ser, en definitiva, que un día sintió, vivió.

Poniendonos más serios, a continuación se presenta lo que viene siendo un ejemplo de informe de una intervención paleontológica, en el que un servidor tubo el gusto de participar. Dicho informe fue fruto de un trabajo de máster, se siente de antemano haber sacado provecho de esta situación, pero a uno le dolía que unas experiencias vividas tan gratamente quedaran perdidas en una subcaparpeta del portátil para el resto de los tiempos; para consuelo propio, ha sido ampliado y mejorado.

Situación geográfica y geológica

Cinctorres es un pequeño municipio de la Comunidad Valenciana. Perteneciente a la provincia de Castelló, en la comarca de Els Ports de Morella. Se encuentra emplazado en una pequeña meseta entre el Monte Bovalar y el valle del río Caldés. El yacimiento (Figura .1.) se localiza a unos 1500 metros del municipio.

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   Figura .1.: Vista general del yacimiento ANA durante la campaña del 2011.

En términos muy generales durante el Cretácico Inferior se produjo la tercera y última etapa de rifting acontecidas durante el Mesozoico (las otras dos se produjeron en el Triásico y Jurásico superior, respectivamente) en la placa Ibérica, con la consecuente formación de zonas extensivas (que a posteriori, durante el Eoceno Superior, se contrajeron durante la Orogenia alpina). La sedimentación en la Cuenca del Maestrazgo fue muy importante durante dicho período y estuvo sometida a una serie de episodios de transgresiones y regresiones marinas de mayor y menor importancia (Álvaro-Arasa, 2011).

En el anterior contexto descrito se sitúa el yacimiento conocido como ANA, se encuentra situado dentro de la Formación Arcillas de Morella (Barremiense, Cretacico inferior alto). Esta formación tiene un marcado carácter continental con depósitos detríticos que representan un episodio de regresión marina. En el techo de la formación hay un cambio en la sedimentación y se instala una sucesión transgresiva, correspondiente a la Fm. Xert (Santos-Cubedo y Suñer, 2006).

Intervención realizada

A partir de los resultados de las prospecciones realizadas previamente, el yacimiento resultó más que apto para ser intervenido, como ha sido el caso de toda una serie de campañas llevadas a cabo desde el 2002. Una vez solicitados y concebidos los permisos correspondientes, se programaron para 2011 unos treinta días de excavaciones, correspondientes al mes de julio, con poco más de una decena de paleontólogos profesionales, en formación y voluntarios de forma fija, y se iban relegando unos a otros. El material de trabajo (herramientas, etc.) utilizado para la intervención se decidió en función del tipo de sedimento, blando y relativamente fácil de trabajar, y en función de los delicados fósiles presentes, los cuales se querían conservar para su clasificación , estudio tafonómico y exposición.

Material utilizado

Las herramientas utilizadas se fueron alternando en función de la precisión exigida en el momento. Por un lado picos y palas facilitaron la extracción mecánica de las rocas del yacimiento en cantidades relativamente grandes y en un tiempo relativamente rápido. Por otro lado las herramientas de mayor precisión: punzones, cinceles, martillos y pinceles fueron empleados para delimitar el contorno de los huesos con mayor facilidad. Hay que indicar que a diferencia de otros yacimientos con una litología más dura o compacta, ANA, con un sedimento blando, no fueron necesarias herramientas como martillos percutores o sierras radiales.

Fueron usados ciertos productos químicos para la correcta preservación de los restos. Una vez delimitadas las superficies del hueso se aplica un consolidante sobre los mismos, con el objetivo de incrementar su consistencia. Para la extracción de piezas grandes, ya que las pequeñas no ofrecían mayor dificultad, se genera una carcasa o “momia” mediante gasas o, ahora bien, con poliuretano expandido para la protección del fósil en cuestión.

También se requirió del uso de una estación total para el registro de las coordenadas de los fósiles excavados.

Medidas de preservación y conservación del material fósil

Resultó de vital importancia consolidar las piezas a la vez que se delimitaban, ya que su exposición a las condiciones atmosféricas podría haber supuesto una pérdida de consistencia, favoreciedno la formación de fracturas, etc. El consolidante empleado fue el paraloid B-72, una resina acrílica diluida al 5% en acetona (muy diluido para que penetrara de forma eficaz hasta el interior de los huesos, debido a la baja densidad que estos presentaban). Se debe tener cuidado ante la consolidación de una pieza dental, ya que al retirar el sedimento suprayacente que cubría el diente la humedad residual que este contenía se evapora provocando una descompresión que genera toda una serie de pequeñísimas fracturas; por lo tanto no se puede aplicar paraloid directamente sobre el diente porque sino toda una serie de fragmentos producto de dichas microfracturas “saltarían por los aires”, la solución es rociar el paraloid alrededor de la pieza y dejar que penetre poco a poco (Figura .2.).

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 Figura .2.: Diente de Baryochinidae indet. Fue rociado con sumo cuidado el consolidante Paraloid-B72.

La extracción consistió en rebajar unos centímetros el sedimento alrededor del contorno del fósil, hasta conseguir generar una plataforma que lo dejara elevado. A continuación para las piezas grandes se procedió a la fabricación de una “momia” o carcasa para su protección. Dichas “momias” se hicieron con gasas (para proteger restos grandes en las que se necesitaba más de un día para su extracción) o ahora bien poliuretano. Las primeras se fabricaban con acetona y grandes cantidades de pegamento Imedio, el cual se puede retirar fácilmente (Figura .3.). En el caso del poliuretano: se cubrió de papel albal el hueso previamente recubierto de gasas, seguidamente se delimitó la zona con cartón y a continuación se procedio a verter el poliuretano (mezcla de 50% poliol y 50% isocianato, produciendo una reacción exotérmica , la cual ante el frío cuesta bastante en producirse, pero en la presente campaña realizada en el mes de julio no fue e caso y la reacción se produjo con bastante celeridad); hay que ir con mucho cuidado a la hora de tratar con este producto, es cancerígeno y contaminante (Figura .4.). Después de todo este proceso previo se procede al paso definitivo de dicha extracción en el que con la ayuda de martillos y otras herramientas se fractura la base de la plataforma antes mencionada, que sostiene la pieza fósil, pudiéndose girar y ser transportada para su posterior exposición o estudio.

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Figura .3.: “Momia” hecha con gasas para la protección de la tibia de un Iguanodon sp. durante su extracción. 

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Figura .4.: Elaboración de una “momia” de poliuretao para el transporte de la tibia de la Figura .3.

Justificación del estudio y conclusiones

La correcta extracción de las muestras mediante herramientas de mayor o menor precisión, pero siempre con sumo cuidado por parte de los “operarios” para no dañar los fósiles (muy delicados), y seguidamente la correcta aplicación de ciertos materiales y productos químicos para la buena preservación de las piezas a más o menos largo plazo (el uso de consolidando y la fabricación de “momias”), así como la correcta toma de datos (estación total) resultó de vital importancia para el estudio que se quería llevar a cabo a nivel de piezas individuales (taxonómico y tafonómico) y a nivel de un contexto más grande dentro del conjunto del yacimiento (taxonómico, tafonómico y paleoambiental), interesaba relacionar este yacimiento con otros de la Formación Morella. En todos los casos era esencial la mayor integridad física posible de los huesos tratados para el éxito de dichos estudios.

Se extrajeron interesantes conclusiones a nivel taxonómico, referentes a las antiguas asociaciones faunísticas, ya que las diferentes restos de dinosaurios recolectados a lo largo de todas las campañas correspondían a diversos taxones, en el caso de los terópodos a Theropoda indet. (Figura .5.) y a Baryonychidae indet. (família donde esta incluida el faoso Spinosaurus); en el caso de los saurópodos ( se recuperó un fémur derecho) a Titanosauria indet. y en el caso de los ornitópodos principalmente a Iguanodon sp. (el taxón de dinosaurio más abundante en el yacimiento) (Figura .6. y .7.) (Miguel Gasulla et al., 2011). A nivel tafonómico quedó patente que el material era transportado y no autóctono, el cual quedó apoyado por el paleoambiente reductor, de estuario, que se pudo determinar.

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Figura .5.: Extracción de una vertebra cervical de Theropoda indet.

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Figura .6.: Diente muy desgastastado de un Iguanodontia indet.

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 Figura .7.: Impresionante femur de un Iguanodontia indet. 

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Figura .8.: Preciosa falange de un Iguanodontia  indet. 

Gracias a un trabajo técnico cuidadoso además de toda la información científica extraída se pudieron disponer para su exposición ciertas piezas, con el objetivo de divulgar el yacimiento al público general. Hoy en día los restos se pueden encontrar expuestos en el Museo de la Valltorta (Tírig, Castelló) y en el Instituto Valencia de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castelló (Miguel Gasulla et al., 2011), así como el pequeño museo de Cinctorres, ubicado en el municipio homónimo (Figura .9.).

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Figura .9.: Vista parcial del pequeño museo de Cinctorres (Castelló)

Bibliografia

Álvaro-Arasa, T. (2011). Roques del Port. Edició: Grup de recerca científica “Terres de l’Ebre”. Montsià, Espanya.

Gasulla, J.M., Ortega, F., Escaso, F. i Pérez-García, A. 2011. Los yacimientos de vertebrados de la Formación Arcillas de Morella. IX Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontologia. Morella (Castellon), 11-14 de Mayo del 2011, 157-171

Peréz-García, A., Gasulla, J.M., Poza, B., Bové, C., Santos-Cubedo, A., Suñer, M. i Escaso, F. 2011. Itinerario geo-paleontológico por la comarca de Els Ports (Castellón): Siglo y medio de investigaciones resumido en pocas horas. IX Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontologia. Morella (Castellon), 11-14 de Mayo del 2011, 261-273

Santos-Cubedo, A. iSuñer, M. 2006. CSI Cinctorres: Presencia de dinosaurios en facies marinas. IV Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología. Salamanca, 26-28 de Mayo del 2006, 109-110.

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